RESHET

Reshet: PÉSAJ es familia, también comunitaria

Por “alguien que está agradecido con Reshet”

Quiero agradecer de manera muy especial el apoyo que mi familia ha recibido de parte de Reshet, en esta celebración de Pésaj.

El séder y su significado es una creación de la tradición judía casi inédita e irrepetible. La salida del pueblo judío de Egipto y la consiguiente liberación marcan el inicio de nuestra historia nacional ya no solo como un grupo de familias o tribus sino como un pueblo con un pasado y un futuro en común.

Para una familia como la mía acostumbrada a celebrar esta festividad y realizar el Séder, el no tener matzá hubiera significado la imposibilidad de poder mantener una tradición que consideramos básica para el pueblo hebreo.

Recuerdo que en el colegio nos hacían hincapié en la importancia de limpiar la casa de jametz y nos daban explicaciones de tipo moral acerca de esa práctica. Al revisar el jametz de nuestros hogares y limpiarlos debemos simbólicamente sacar de cada uno de nosotros el aire de la soberbia y la vanidad que nos “infla” y nos “hincha” de manera artificial convirtiéndonos a menudo en sujetos engreídos y vanidosos.

Los recuerdos del Séder están habitualmente ligados a olores y sabores que nos retrotraen a las casa de nuestros padres y abuelos y nos traen nostalgias de épocas felices de nuestra infancia y adolescencia.

Recibí esta tradición en mi casa y espero que mis hijos reciban esa tradición en su casa y se la transmitan a sus hijos en sus propios hogares.

La palabra Pésaj, proviene del hebreo bíblico en el que el término “pasajti” significa “saltear” porque en la última de las 10 plagas con que D-os castigó a los egipcios, el Todopoderoso salteó las casas de los hebreos evitando herir a los primogénitos y de esta manera permitiendo que pudieran salir en el Éxodo.

Las personas que hicieron donaciones a Reshet para comprar matzá y productos de Pésaj para ayudar a los que necesitamos colaboración “saltean” el egoísmo y entregan su generosidad a los demás a través de su tzedaká.

Pueda esta época que comenzamos a vivir darnos la posibilidad de “saltear” nuestras mezquindades, soberbias y vanidades ayudándonos a construir desde nuestra humildad similar a la matzá, una sociedad más justa y menos cruel, una sociedad de hombres y mujeres libres y responsables.

Que muy pronto podamos volver a reunirnos las familias a celebrar esta festividad como lo hicimos en el pasado y que este periodo que estamos pasando quede como un recuerdo triste en el pasado.

Les deseamos a la familia de Reshet y a toda la Comunidad un Jag Saméaj.

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