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Vitrificación de óvulos: una apuesta a la maternidad

Por Daphne Dionizis

Por diversas razones, ya sea salud, trabajo o bien porque no han encontrado aún a la pareja correcta, muchas mujeres deciden postergar su maternidad. Sin embargo, la edad y la reserva ovárica, pueden jugarles en contra al momento de querer ser madres. La criopreservación de ovocitos, es una alternativa para solucionar este problema, que cada vez toma mayor cabida en el mundo femenino.

En esta nota conversamos con una mujer de nuestra Comunidad, a la que llamaremos “D”, para reservar su identidad. A su vez, el Dr. Amiram Magendzo, Ginecólogo, especialista en medicina reproductiva y Jefe de la Unidad de Medicina Reproductiva, Clínica Las Condes, nos explica todo acerca de este procedimiento.

La criopreservación de ovocitos parece ser una excelente alternativa para aquellas mujeres que han pasado los 30 años y han debido postergar su maternidad o bien no tienen planes aún de buscar embarazo. ¿En qué consiste este procedimiento doctor?   

Si bien la criopreservación es una excelente alternativa para mujeres que quieren postergar la maternidad, no es un método el cual asegura la fertilidad en un 100%.

Se estima que se necesitan entre 7-8 óvulos para generar un recién nacido vivo. Este procedimiento consiste en estimular con hormonas inyectables los ovarios desde el comienzo del ciclo, por un promedio de 10-12 días, para hacer crecer la mayor cantidad de óvulos que son sensibles a las hormonas ese mes. Se realiza un seguimiento folicular durante esa estimulación, para controlar el crecimiento de los folículos (estructuras que contienen los óvulos en el ovario), y una vez que llegan a un tamaño ideal (sobre 17 mm) se gatilla con otra inyección la maduración de los óvulos, y se procede a realizar la aspiración folicular. Ésta última, se realiza en un pabellón especial (pabellón del laboratorio de fertilización in vitro) con sedación profunda, y a través de la vagina, con un ecógrafo especial se introduce una aguja en los ovarios para la recolección de los ovocitos. Es un procedimiento ambulatorio, que no duele absolutamente nada y la recuperación es muy buena.

¿Todas las mujeres son aptas para la extracción?

Todas las mujeres que están en edad fértil pueden ser candidatas a la criopreservación de ovocitos.

¿Cuántos óvulos se logran extraer? ¿De qué depende la cantidad?

En cada procedimiento, se intenta extraer la mayor cantidad de óvulos, ya que así hace que el tratamiento sea lo más eficiente posible. La cantidad de óvulos que una mujer puede vitrificar, va a depender de la reserva ovárica de la mujer (cantidad de óvulos que van quedando en los ovarios) y de su edad. Estos dos factores son los más importantes y pronósticos para el tratamiento.

¿Cómo se congelan? ¿Cuánto tiempo se pueden congelar?

Los óvulos una vez extraídos pasan por un proceso de vitrificación. La vitrificación es una técnica de conservación en frío, que consiste en una congelación ultrarápida de los ovocitos. Durante el proceso de criopreservación se coloca los ovocitos en soluciones especiales para sacarles el agua y luego se bañan en soluciones protectoras de vitrificación. Eventualmente, los ovocitos pueden no sobrevivir el proceso de congelación. Esto puede o no afectar la capacidad de fecundación de los ovocitos vitrificados, la calidad embrionaria y eventual implantación posterior. Sin embargo, cada día, las técnicas de vitrificación han mejorado, haciendo que la tasa de sobrevida de los ovocitos vitrificados supere el 80%.

El tiempo de congelación actualmente es indefinido, hasta que la paciente requiera utilizar sus óvulos.

¿Cuáles son los riesgos para la mujer y el futuro bebé?

Los riesgos para las pacientes durante el periodo de estimulación y extracción de óvulos son mínimos. Pueden haber algunas molestias en los sitios de administración de los medicamentos inyectables y puede haber una leve distensión abdominal. La mayor complicación de este tratamiento es el síndrome de hiperestimulación ovárica, en donde los ovarios sobre responden a los medicamentos de estimulación, generando una gran retención de líquidos a nivel corporal, gran hinchazón, y en casos más graves, alteraciones metabólicas, disminución de la diuresis y dificultad respiratoria. Por suerte, hoy en día y dado el avance en los medicamentos, esta complicación ocurre en menos del 1% de los casos. Respecto a los recién nacidos, los trabajos no muestran mayores complicaciones en estos niños, siendo una técnica segura y replicada en todo el mundo.

Se suele escuchar que es un proceso muy doloroso y caro. ¿Es realmente así?

No es un proceso doloroso para nada, ya que la única parte del proceso donde puede generar molestias importantes es durante la aspiración folicular. Sin embargo, siempre se usa una sedación profunda, supervisada por anestesista, lo que hace que el procedimiento sea seguro y sin dolor.

Respecto al precio, si bien no es un tratamiento económico (alrededor de 3 millones), cada vez hay mejor cobertura por parte de las Isapres y seguros.

¿Cuál es el riesgo de aborto espontáneo con fetos que fueron fecundados con óvulos criopreservados?

El riesgo de aborto en la población general es de alrededor de un 10%. En los tratamientos de fertilización in vitro, este riesgo está levemente aumentado entre 10-15%. Cabe destacar que este grupo de pacientes en general son más añosas y muchas pueden tener patologías asociadas.

¿Cómo varía la posibilidad de ser infértil con el pasar de los años?

Cuando la mujer nace, hay aproximadamente 1 millón óvulos en los ovarios. En el momento de la menarquia (primera regla) ya quedan 400 mil, sin siquiera se haya producido ninguna ovulación. Es decir, los óvulos se van perdiendo durante toda la vida y no se van regenerando. A los 37,5 años, la fertilidad comienza a disminuir en forma exponencial, y ya sobre los 40 años, la posibilidad de embarazarse es muy baja. Esto, está relacionado con 2 factores principales: La reserva ovárica (cantidad de óvulos remanentes en los ovarios) y la calidad de estos en el ovario. La probabilidad de que un óvulo venga con alteraciones cromosómicas sobre los 40 años es aproximadamente un 75%.

Por esto, a medida que pasan los años, la probabilidad de embarazo disminuye considerablemente.

¿Qué otros factores aumentan el riesgo de infertilidad?

Existen enfermedades que se asocian con infertilidad. Una de las más importantes y de las más frecuentes que vemos es la endometriosis. Esta, se caracteriza por dolor menstrual progresivo a lo largo de la vida, distensión abdominal, dolor al tener relaciones, problemas digestivos, todos asociados con la menstruación. La endometriosis puede provocar importantes alteraciones anatómicas a nivel de la pelvis, alterar las trompas de Falopio, formar quistes de endometriosis (endometriomas) en los ovarios y afectar la reserva ovárica. Otras enfermedades que pueden afectar la fertilidad en la mujer son enfermedades autoinmunes, en donde anticuerpos pueden atacar al ovario (ooforitis), quistes ováricos de diferentes etiologías, enfermedades genéticas, entre otras.

¿El congelamiento de óvulos podría ayudar a disminuir estas cifras?

La vitrificación de ovocitos permite, si es que se hace principalmente antes de los 35 años, y con una buena reserva ovárica de la mujer, preservar óvulos de buena calidad, los cuales pueden ser utilizados en cualquier momento de la vida de esa mujer.

La gracia de esto es que la calidad de los óvulos en general, se mantiene al momento en que fueron vitrificados.

Es decir, si una mujer de 40 años se expone a un embarazo, tiene un riesgo de Síndrome de Down de un 1%, sin embargo, si utiliza óvulos que fueron vitrificados a los 35 años, su riesgo disminuye a 0,25%.

¿Cuál es el % de mujeres en Chile que se realizan esta técnica?

Lamentablemente, por el alto costo de estos tratamientos, el acceso a estas técnicas de reproducción asistida en nuestro país son muy limitadas. Se estima que no más de un 10% de las parejas que necesitan una fertilización in vitro, logran acceder al tratamiento. Para mujeres que requieren vitrificación o desean vitrificación, este porcentaje es aún menor. Lo bueno es que hace aproximadamente 4 años, Fonasa reconoció que los tratamientos de fertilidad deben tener cobertura, lo que automáticamente hace que todas las isapres y seguros deban cubrir también estos procedimientos. Además, el gobierno y diferentes instituciones benéficas están destinando más recursos para este tipo de patologías, con lo que esperamos cada día, mejor acceso a este tipo de técnicas.

Un reloj sin “tic tac”

“El día que salí del segundo tratamiento, me sentí como si me levantaran un bloque de los hombros”, nos confiesa “D”. Hoy con 40 años, nos cuenta todo sobre su experiencia y su decisión de criopreservar ovocitos.

¿Qué te motivó vitrificar tus óvulos?

Tenía 38 años, había investigado un poco antes pero no pensé que sería necesario.  Desconocemos los caminos de Di-s y decidí ir a ver de qué se trataba. Sentí que era como mi hishtadlut, mi esfuerzo. Si quiero tener hijos, por lo menos tomé el paso para hacerlo y mostrarle a Di-s qué tanto lo quiero.

¿Cómo fue tu experiencia?

Me atendí en el IVI, que es un centro especializado en fertilidad, por recomendación de una doctora cercana. Durante todo el proceso me fue espectacular.  Los doctores, las enfermeras, y el resto del personal, todos comprenden que es un tema sensible y te tratan con un cariño que hace más fácil todo. Hice el tratamiento dos veces, porque al ser soltera los óvulos no se fecundan y no se sabe cuántos son viables hasta que se hayan fecundado. La primera vez solo logré congelar ocho óvulos (y puede ser que solo 1 sea viable), así que decidí hacerlo de nuevo.

El proceso no es igual para todas las mujeres en el sentido de que cada cuerpo es distinto, en mi caso las hormonas que funcionan para la mayoría de la gente, no me funcionaron tan bien y agregamos una segunda que ayudó. En la segunda vuelta, empezamos solamente con esa segunda hormona, y resultó que no funcionaba bien sola. Yo necesitaba las dos. Así que paramos el proceso y esperamos otro ciclo para empezar con ambas medicinas ¡y en esa vuelta congelamos 16!

Lo que puede ser frustrante para algunas mujeres, es que no todos los ciclos son viables, pues el doctor trata de encontrar un mes donde hayan folículos en ambos ovarios para tratar de extraer la mayor cantidad de óvulos maduros posibles.

Realmente fue mucho más sencillo de lo que esperaba. Me daba miedo que las hormonas engordaran o me alteraran mucho los ánimos, y realmente no había de qué preocuparse. También coordiné con Puá para la supervisión de ambos procesos, que garantizan que los óvulos guardados son míos.

¿Qué sentimiento te acompañó durante el proceso?

Tal vez por mi edad, me sentí tranquila durante ambos procesos una vez que iniciaron. Sí sentí un poco de ansiedad cuando no encontrábamos un ciclo bueno para la segunda vuelta. Es muy importante estar bien emocionalmente durante el tratamiento, porque de eso depende mucho el resultado.

A pesar de la intimidad del tema, la compañía imagino que resulta ser clave. ¿En quién te apoyaste?

Mi hermana me acompañó a la primera cita y me esperó luego de ambas extracciones. Siempre conté con el apoyo de ella y de mis amigas cercanas, que juntas “remamos que crecieran parejos muchos huevitos”.  Ese apoyo relajado me ayudó a relajarme también durante el proceso.

¿Cómo te sientes ahora sabiendo que ya te realizaste el tratamiento?

El día que salí del segundo tratamiento me sentí como si me levantaran un bloque de los hombros. Era mostrarle a Di-s que si Él me quiere dar los niños, yo ya hice mi parte. Siempre está en sus manos, pero yo hice todo el esfuerzo que podía. Ahora solo depende de Él.

¿Siempre soñaste con ser mamá?

Sí, en el ambiente donde crecí se acostumbra a casarse joven ¡y mi mamá me tuvo a los 20 años! Siempre quise tener una familia grande (y por eso mi esfuerzo de congelar más óvulos) pero entiendo que al final no está en manos de uno. Lo que sí está en mis manos, es hacer todo lo que yo puedo.

¿Qué te genera saber que existe una probabilidad muy alta de que puedas ser madre después de edad fértil?

Como dije antes, lo primero fue quitar un peso enorme (emocional) de encima, pues ya no está “ticking” el reloj como dicen. Y lo segundo, es que te da la posibilidad de salir a conocer una pareja tranquila y no apurada pensando que si no es ahora entonces puede ser muy tarde.

¿Recomendarías este procedimiento a otras mujeres?

Lo recomendaría a todas las mujeres que están acercándose a los 35. Si hubiese sabido lo fácil que era y lo tranquila que me sentí después, lo hubiese hecho a los 30.

Puede ser que ni siquiera tenga que usar los óvulos congelados, pero no importa; esa tranquilidad mental de que están ahí por si acaso no tiene precio.

De hecho, lo conversé con una conocida y también lo hizo después de que lo hablamos y ella también sintió que se le quitaba un peso de encima. Sabemos siempre que las cosas están en manos de Ds, pero por otro lado hay que usar las herramientas que Él nos da – en este caso, la tecnología para poder extender el periodo de maternidad con óvulos de mejor calidad, pues después de los 35 años la calidad de los mismos se deteriora exponencialmente.

¿Algún mensaje de aliento que quieras transmitir?

Cuando he conversado con muchachas solteras más grandes, percibo que sienten que es un tema taboo. O que no se sienten listas para tocarlo, como si fuese algo malo. Me encantaría transmitirles que no hay de qué sentirse temerosa o avergonzada por indagar sobre el procedimiento.

Tengo una amiga que al momento de hacerse las pruebas, ya era muy tarde,  y no había llegado a los 35 años. Simplemente su reserva ovárica era menor que lo normal en su edad, y ella me dijo: “¿cómo nadie nos dijo esto antes?”.   En esta generación nos inculcan educarnos, casarnos un poquito más grandes, etc – ¡y está bien!  Pero puede tener consecuencias que muchas mujeres ni siquiera consideran por falta de conocimiento. Si quisieras ser mamá y no se te ha dado la oportunidad, ¡no tiene nada de malo! Di-s conoce sus caminos, y nosotros solo podemos hacer lo que está en nuestras manos.

Mejor antes que muy tarde. Si encuentras a tu pareja y no necesitas los óvulos, ¡topísimo! Pero en caso de que los necesites porque tardó un poquito en llegar, ahí están. Saber eso, no tiene precio.

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