COMUNIDAD SEFARADÍ

Resignificar Pesaj: ¿seguiremos viviendo en un mundo libre?

 Por Ana Luisa Telias, CISefaradí

A propósito de la pérdida de libertad, crímenes de agresión, guerra y contra la humanidad y los desplazamientos forzosos que sufren hacen más de un mes los habitantes de Ucrania, conversamos con los rabinos Daniel Zang y Efraim Rosenzweig acerca de cuán significativa se vuelve la enseñanza de la festividad de Pesaj para la Humanidad.

 “Es inmoral matar a los ucranianos porque no quieren pertenecer al bloque ruso, porque no quieren que los controlen y es absolutamente horrendo invadir un país y matar a miles de personas”, levanta su voz ante la prensa mundial el escritor turco Orhan Pamuk -Nobel de Literatura 2006- en el reciente lanzamiento de su libro “Las noches de la peste”.

 Le preguntamos a los rabinos de la Comunidad Sefaradí de Chile ¿cómo serían las plagas para simbolizar las amarguras que viven hoy en día las familias en Ucrania?

“Las plagas, posiblemente en este contexto no solo serían las bombas, los tanques, las ametralladoras y los bombarderos, sino también la falta de diálogo que llevó al conflicto y los nacionalismos extremos que no comprenden que no es un pedazo más o menos de tierra lo que nos hará progresar, sino la paz y el entendimiento”, comenta rab Efraim Rosenzweig,

Por otro lado, rab Daniel Zang nos invita a encontrar en la lectura de la Hagadá el valor de la empatía con la Matzá, el pan de la aflicción; a ponernos en el lugar del otro al entender que en cada generación uno debe verse a sí mismo como si estuviese saliendo de Egipto; a demandar respuestas a través de las cuatro preguntas de los más pequeños; a escuchar todas las voces cuando leemos los mensajes de los cuatro hijos y a mantener la esperanza cuando reiteramos: el año que viene en Jerusalén.

También, la Hagadá nos enseña que “no es el poder militar el que prevalece en los conflictos, sino la convicción de estar defendiendo causas justas…

…Esto último es lo que impulsa a las personas a triunfar en lo que se propongan, a defender sus derechos inalienables y a resistir las injusticias”, agrega rab Rosenzweig. Por tal razón, “cada año con la lectura reiteramos la importancia de que cada generación debe trabajar por su libertad y por mantener ese bien en la sociedad”, destaca.

Si bien este seder de Pesaj es diferente porque nosotros somos distintos dada la experiencia ganada y vivida -dice rab Zang-, nos recuerda el peligro de una historia cíclica donde el ser humano no aprende: estamos viendo una realidad amenazante que pensábamos desaparecida en los libros de historia. De allí la urgencia y la necesidad de incorporar en nuestras vidas los rituales que nos permiten aprehender, o sea, incorporar las herramientas que nos protejan de cometer siempre los mismos errores.

 

¿Qué es la libertad?

Pesaj “nos cuenta una historia de liberación para hacernos entender que siempre tenemos que buscar la libertad del hombre”, recuerda rab Zang. Nos preguntamos entonces ¿qué es ser libre?

La libertad no significa hacer lo que uno quiere cuando quiere porque eso sería libertinaje y, a la vez, generaría profundos desórdenes, explica rab Efraim Rosenzweig. Agrega:

“La libertad significa gozar de la posibilidad de elegir -dentro de las disposiciones de la ley- el tipo de vida, de acuerdo a sus elecciones en materia educacional, laboral, religiosa, sexual y de expresión.”

Por su parte, Rab Zang dice que esta capacidad de elegir depende del esfuerzo que pongamos en conocer y aprender, ya que sin conocimiento no hay elección”.

¿Cuándo la libertad se ve amenazada?

“A cada minuto;  no solo cuando actuamos impulsivamente, sino también cuando dejamos que el contexto nos guie y nos volvemos parte de la masa”, explica rab Zang. Según afirma, la libertad tiene como límites los condicionantes, tanto físicos como mentales y espirituales que nos impongamos más allá de aquellos establecidos, por lo que llama a liberarse de esos entornos como condicionantes. Si seguiremos o no viviendo en un mundo libre, es una cuestión que cada uno debe decidir si quiere o no ser libre en el mundo que nos toca vivir, agrega.

¿Cómo sería si trasladáramos la figura de un faraón a estos tiempos? Rab Efraim Rosenzweig dice que hoy contamos con formas más sutiles de esclavitud. “Pensamos que ya no hay esclavitud y sin embargo, la hay; la droga, el dinero, el poder, el sexo, la ideología y tantas otras son nuevas formas de esclavitud. El libro de Pirkei Avot nos pregunta: ¿Quién es valiente? El que domina o conquista sus pasiones.

Para derrotar a las nuevas esclavitudes debemos sobreponernos a nuestras pulsiones más recónditas que nos dominan y manejan muy a menudo, plantea.

Rab Rosenzweig vuelve a la Hagadá para dilucidar si seguiremos viviendo en un mundo libre: “en cada generación debe el ser humano verse a sí mismo como si él estuviera saliendo de Egipto” y nos explica que eso significa que “cada generación debe luchar por su propia libertad y sentir que está trabajando por sostener un mundo libre”. Así -concluye- debemos luchar con nuestras mejores armas para mantener un mundo en libertad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *